Explorando el concepto de desarrollo: el enfoque de capacidades y el bienestar humano
Desde el enfoque de las capacidades propuesto por Amartya Sen, un país desarrollado se debería caracterizar por generar las condiciones necesarias para que todos los ciudadanos alcancen bienestar y sean capaces de llevar una vida rica y fructífera. Entre aquellas condiciones se encuentra el promover el aumento de las libertades humanas para expandir las capacidades personales, es decir ampliar las alternativas disponibles para que la gente viva una vida plena y creativa.
Para que esto se cumpla, quienes se encuentran administrando el Estado deben dar un salto en sus valoraciones socio-económicas y comprender que el crecimiento económico por sí mismo no es indicador de desarrollo, por el contrario, este enfoque tiende a perder de vista las necesidades de las minorías marginadas, quienes a menudo son pasadas por alto en los análisis económicos basados en el PBI.
Considero que un país comprometido con el desarrollo debe utilizar indicadores que pongan a las personas en relación con los recursos y su aprovechamiento. Para medir el desarrollo de una sociedad, Mahbub Ul Haq en colaboración con Amartya Sen, diseñaron el Índice de Desarrollo Humano basándose en tres capacidades fundamentales: 1) La capacidad de vivir una vida larga y saludable, 2) la capacidad de estar bien informado y 3) la capacidad de disfrutar un nivel de vida digno. Las que se pueden medir a través de indicadores como la esperanza de vida al nacer, el producto nacional bruto per cápita, los niveles de analfabetismo, la escolarización, entre otros.
El hecho de que un país se centre en las personas y el fortalecimiento de sus capacidades deriva en reconocer que la educación es un fin en sí mismo y que ésta cumple un rol emancipador, en tanto permite la expansión de las libertades de los individuos. El enfoque del desarrollo humano de Sen, nos da orientaciones significativas al respecto, pues considera que la educación contribuye a conseguir una batería de funcionamientos y capacidades que le otorgan a las personas la posibilidad de elegir la clase de vida que ellos mismos juzgarían como valiosa. En ese sentido, y desde las definiciones de Sen, entendemos que los funcionamientos son aquellas cosas que se logran y que están directamente relacionadas con las condiciones de vida, por ejemplo, estar nutrido, ser socialmente respetado, estar alfabetizado o tener una vida cultural. En cambio, las capacidades son la facultad de lograr algo con estos funcionamientos y están relacionadas a la libertad en un sentido positivo: son las oportunidades reales que se tienen en relación con la vida que uno podría llevar.
A manera de ejemplo pensemos en el impacto que puede tener la educación - específicamente la capacidad de saber leer y escribir- en el desarrollo de un país, pensemos en la capacidad que tienen las personas alfabetizadas para defender sus derechos. De lado contrario, pensemos en el estado en el que se encuentran los analfabetos quienes quedan vulnerables, al tener una limitada comprensión de una situación problemática o peligrosa o con limitadas capacidades para expresar sus necesidades. Indiscutiblemente hay una gran diferencia entre aquellos que han tenido la oportunidad de recibir educación básica y los que no, y esto se ve en el ejercicio de su ciudadanía y las libertades que esto trae consigo.
En conclusión, el enfoque de las capacidades propuesto por Amartya Sen nos invita a repensar el concepto de desarrollo de los países. Un país verdaderamente desarrollado se caracteriza por comprender que el crecimiento económico no es sinónimo de desarrollo, utilizar indicadores que ponen a las personas en relación con los recursos y su aprovechamiento y reconocer que la educación es un fin en sí mismo y que ésta cumple un rol emancipador.

Comentarios
Publicar un comentario